jueves, 19 de septiembre de 2013

COMUNICADO ANTE EL ASESINATO DE PAVLOS FYSSAS


Ya es la tercera entrada en nuestro blog en la que honramos a compañeros antifascistas asesinados. Nos encontramos cada año con numerosos asesinatos por parte de grupos neonazis, muchos cometidos por individuos militantes de partidos legalizados en países que presumen de ser enormemente democráticos. Todas las agresiones, en especial esta última cometida la pasada noche del 17 de septiembre a Pavlos Fyssas, muestran como las democracias burguesas amparan a estos grupos custodiando sus sedes con policías además de utilizar constantemente en el beneficio de los mismos el sistema judicial.
Nos muestran cada asesinato como peleas de bandas, reyertas de fanáticos e incluso, cuando ya es innegable, asesinato ideológico, presentándolo siempre como algo completamente aislado, un hecho puntual. Sin embargo, podemos buscar cientos de nombres de jóvenes asesinados a manos de fascistas, sin contar palizas, agresiones a espacios antifascistas, acoso en las redes etc.
Esta vez nos centraremos en el ultimo golpe que ha sufrido el movimiento antifascista con el asesinato, mencionado anteriormente, de Pavlos Fyssas, un antifascista de 34 años y artista de hip hop "Killah P"asesinado por neonazis de Amanecer Dorado en Keratsini, un barrio obrero de la ciudad de Piraeus, Grecia. Queremos dedicarle estas palabras a él, a su familia, amigos y camaradas.
Sabemos que es algo simbólico, que la lucha no esta aquí, en la redes sociales. Somos conscientes de que no debe haber una agresión sin respuesta y de que no tenemos que adoptar una posición victimista. No nos pararán. La clase obrera seguirá luchando contra la burguesía que la oprime hasta conseguir la libertad. Cada pérdida debe fortalecernos y hacernos recordar que luchamos por una causa justa y este es el precio que nos hacen pagar. Pese a ello no debemos tener miedo, simplemente recordar a todxs ellxs en el camino y mantenerles vivxs en nuestro recuerdo.

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE

DEDICADO A PAVLOS FYSSAS, SIEMPRE PRESENTE. ¡NI OLVIDO NI PERDÓN!